Glamping en la Sierra de Ecuador: domos y cabañas con vista al Chimborazo y los Andes

Entre volcanes, miradores y bosques andinos, el glamping se abre paso en Ecuador con alojamientos que combinan paisajes imponentes y comodidades de hotel.

El concepto de glamping gana espacio entre los viajeros que buscan experiencias en contacto con la naturaleza sin renunciar al confort. La propuesta mezcla el espíritu del camping con servicios propios de un alojamiento tradicional, en espacios diseñados para integrarse al paisaje y ofrecer comodidades como baños privados, calefacción o áreas de descanso.

En Ecuador, varias iniciativas ubicadas en la región Sierra aprovechan entornos montañosos y rurales para desarrollar este tipo de hospedaje. Domos, cabañas y refugios permiten disfrutar de vistas panorámicas, actividades al aire libre y servicios orientados al descanso.

Cuatro opciones de glamping en la Sierra ecuatoriana

Montana Camping, ubicado a 15 minutos de Riobamba, ofrece alojamientos equipados con baño privado, chimenea y mobiliario interior. En el exterior, los visitantes pueden reunirse alrededor de fogatas nocturnas y preparar s’mores, mientras que en las mañanas se sirven desayunos. Uno de sus mayores atractivos es la vista directa al volcán Chimborazo, especialmente al amanecer y al atardecer. El establecimiento también dispone de caballerizas para recorridos a caballo. Cada glamping tiene capacidad entre dos y cinco personas; la tarifa base por pareja es de US$ 120 y cada huésped adicional paga US$ 50.

En Cuenca, NaturHotel, situado en el sector de Turi, cuenta con alojamientos en domos que permiten contemplar el entorno natural y la vista panorámica de la ciudad. El complejo dispone de 15 habitaciones y servicios como desayuno, jacuzzi, sauna, áreas verdes y atención personalizada. Las tarifas varían entre US$ 50 y US$ 100 por noche.

Otra alternativa se encuentra en Sangolquí, en el mirador de Jatumpungo. Vista Alaja propone distintas modalidades de hospedaje diseñadas para observar el amanecer y el cielo nocturno. El lugar ofrece desayunos, piscina de hidromasaje, fogatas grupales, juegos de mesa, ponchos para el frío y parqueo privado. Entre sus opciones se incluyen una carpa para dos personas desde US$ 32 por noche, cabañas tipo refugio desde US$ 45 y alojamientos familiares para cuatro huéspedes por alrededor de US$ 60.

Finalmente, Maimará, ubicado en las afueras de Cayambe, se sitúa en las faldas del volcán del mismo nombre y ofrece domos, suites y cabañas rodeadas de naturaleza. Las tarifas para parejas parten de US$ 175, mientras que las cabañas para cuatro personas alcanzan los US$ 250, con cargos adicionales por huésped extra. El complejo dispone de bar-restaurante, sauna, senderos naturales y acceso al río Cariacu. También incluye una pequeña granja, caballos para cabalgatas y una tarabita como parte de la experiencia del lugar.

Este tipo de alojamientos se posiciona como una alternativa para quienes buscan escapadas en entornos naturales con servicios que combinan descanso, paisaje y actividades al aire libre.

También te podría gustar...