Mujeres que viajan solas: cinco destinos seguros en el mundo

El auge del turismo en solitario femenino avanza, impulsado por nuevas generaciones que priorizan autonomía sin perder de vista la seguridad.
El crecimiento del turismo en solitario entre mujeres ya no es una tendencia emergente, es un cambio estructural en la forma de viajar. En los últimos cinco años, las búsquedas relacionadas con este tipo de experiencias han aumentado un 30% a nivel global, con un protagonismo creciente de mujeres mayores de 50 años que optan por itinerarios independientes.
Sin embargo, la decisión de viajar sola sigue atravesada por factores de seguridad. Una encuesta reciente reveló que el 59% de las mujeres identifica los desplazamientos nocturnos como su principal preocupación, mientras que este grupo menciona con mayor frecuencia la seguridad como barrera frente a los hombres.
Ante la ausencia de un indicador único que mida la seguridad para mujeres viajeras, el análisis de referencias como el índice de Mujeres, Paz y Seguridad (WPS) de la Universidad de Georgetown y el Índice de Paz Global permite identificar destinos donde las condiciones estructurales favorecen este tipo de experiencias.
Cinco destinos donde viajar sola resulta más seguro
En América Latina, Costa Rica se posiciona como uno de los entornos más favorables. El país avanzó significativamente en el índice WPS, pasando del puesto 60 al 34, lo que refleja mejoras en inclusión y seguridad. A esto se suma una cultura turística abierta, donde los espacios sociales como clases de surf, yoga o cafés facilitan la interacción espontánea entre viajeros. Zonas como Santa Teresa y Nosara concentran comunidades internacionales que hacen más accesible la experiencia en solitario.
También en la región, Uruguay muestra avances relevantes. Su ascenso en el índice WPS y su posición como uno de los países más pacíficos de Sudamérica responden a bajos niveles de violencia y un entorno urbano estable. Destinos como Colonia del Sacramento y Montevideo ofrecen recorridos caminables, infraestructura turística organizada y una dinámica local que favorece la movilidad individual sin mayores riesgos.
Fuera del continente, Estonia destaca por sus altos niveles de seguridad comunitaria y estabilidad política. Ubicado en el puesto 11 del índice WPS, el país combina entornos urbanos accesibles con una fuerte presencia cultural. Su capital, Tallin, permite recorridos a pie en un casco histórico compacto, mientras que los alrededores ofrecen espacios naturales seguros y poco congestionados.
En Asia, Vietnam se mantiene como uno de los destinos mejor posicionados del sudeste asiático. Su desempeño en el Índice de Paz Global y la percepción positiva de seguridad entre mujeres lo convierten en una opción viable para quienes buscan experiencias culturales más inmersivas. La interacción cotidiana, desde mercados locales hasta transporte público, genera entornos donde el contacto social ocurre de forma orgánica.
Por su parte, Noruega se ubica entre los países con mejores condiciones estructurales para las mujeres. Su posición en el top 3 del índice WPS responde a altos niveles de igualdad, protección social y seguridad ciudadana. Además de sus ciudades, el país ofrece experiencias en entornos naturales remotos donde la infraestructura y la percepción de seguridad se mantienen, incluso en contextos como excursiones nocturnas o rutas en solitario.
Seguridad y autonomía: una relación directa
Más allá de los rankings, los destinos mejor valorados comparten variables comunes: estabilidad institucional, bajos índices de criminalidad, infraestructura turística desarrollada y culturas que normalizan la autonomía femenina en el espacio público.
En este escenario, viajar sola deja de ser una excepción para convertirse en una forma consolidada de explorar el mundo, siempre que existan condiciones que respalden la seguridad y la experiencia individual.




