Turismo y actividad física redefinen el bienestar
Las mujeres mayores de 50 años están protagonizando un cambio cultural que impacta directamente en el turismo y en la industria del bienestar. Según un informe, este grupo etario ya no se define por la lógica del “hacer más”, sino por recuperar tiempo, energía y autonomía a través del ejercicio físico y los viajes.
El estudio “Turismo y Deporte en el Mapa del Bienestar Femenino”, realizado por el Centro de Investigaciones Sociales de UADE analiza cómo la actividad física y el turismo activo se consolidan como herramientas clave para reorganizar la vida después de décadas de trabajo, cuidado y sobrecarga.
De acuerdo con la Encuesta Nacional de Actividad Física y Deporte (ENAFyD 2023), el 70,4 % de las mujeres practica actividad física tres veces por semana o más. Para Julieta Olivera, directora del Departamento de Psicología de UADE, el fenómeno responde a dos factores centrales: la necesidad de trabajar el cuerpo en una etapa de cambios biológicos y la mayor disponibilidad de tiempo tras finalizar la crianza de los hijos.
El turismo como experiencia transformadora
El estudio destaca sobre todo la importancia del turismo para este grupo de nuestra sociedad. Sentirse fuertes y activas habilita viajes más desafiantes y, en muchos casos, en modalidad solo travel o en grupos exclusivamente femeninos.
Se multiplican las agencias y propuestas diseñadas por y para mujeres mayores de 50 años, con foco en seguridad, bienestar, compañerismo y crecimiento personal. Entre las motivaciones más frecuentes aparecen los cambios familiares significativos: nidos vacíos, migración de hijos, separaciones o duelos.
Operadores turísticos
consultados en el estudio señalan un aumento sostenido de consultas
de mujeres +60 que buscan viajes culturales, retiros de yoga y
meditación o experiencias en destinos considerados exóticos.
También se registra el interés de mujeres mayores de 80 años que
organizan viajes internacionales con fines recreativos o
deportivos.
Un cambio
cultural más amplio
El fenómeno se inscribe en el paradigma del Envejecimiento Activo impulsado por la OMS, que declaró el período 2021–2030 como la Década del Envejecimiento Saludable. El concepto propone optimizar oportunidades de salud, participación y seguridad para mejorar la calidad de vida a medida que se envejece.
El informe sostiene que entrenar y viajar impacta en la producción de neurotransmisores asociados al bienestar, fortalece la autoestima y estimula funciones cognitivas como la memoria, el razonamiento y la toma de decisiones.
El impacto que genera en la industria del turismo
El crecimiento del segmento femenino +50 plantea desafíos y oportunidades para el sector turístico. Las propuestas más demandadas incluyen:
- Viajes grupales exclusivos para mujeres segmentados por edad.
- Experiencias culturales con tiempo libre para exploración personal.
- Retiros de bienestar con yoga, meditación y actividades al aire libre.
- Itinerarios que priorizan seguridad, comodidad y conexión social.
Además, se observa un cambio en la lógica del viaje: muchas mujeres priorizan compartir habitación con amigas, planificar escapadas sin pareja o combinar turismo con actividades deportivas.
Más que empoderamiento, bienestar
El estudio concluye que el bienestar femenino +50 ya no se construye desde la autoexigencia, sino desde la autonomía y el disfrute. Se trata de una reorganización vital que impacta en el mercado del fitness, la salud y el turismo.
En un contexto de transición demográfica donde 1 de cada 6 personas tendrá más de 60 años hacia 2030, las mujeres +50 se posicionan como protagonistas de una agenda que redefine el envejecimiento y abre nuevas oportunidades para la industria turística y las políticas públicas orientadas al bienestar integral.




