También se viaja al pasado
El turismo nostálgico se consolida entre la Generación Z. Revivir destinos, sensaciones y rituales de la infancia se convirtió en una importante motivación de viaje.
Distintos estudios internacionales detectan un crecimiento sostenido del llamado turismo nostálgico. Uno de los relevamientos más recientes es el informe anual Voice of a Generation, elaborado por la operadora juvenil Contiki, especializada en el segmento de 18 a 35 años. Basado en respuestas de más de 1.000 viajeros, señala que el 78 % de los encuestados ya recreó o planea recrear un viaje que realizó durante su infancia.
Según Contiki, este fenómeno responde a una búsqueda de experiencias emocionales en un contexto de incertidumbre económica y social. “La nostalgia se está convirtiendo en una forma de reconectar con lo que resultaba familiar y significativo”, explicó Toni Ambler, directora de experiencia del cliente de la compañía, quien destacó el valor de estos datos para agencias y profesionales del sector.
El Hilton Trends Report 2025 ya había anticipado el concepto de “nostalgificación”, señalando que el 58 % de los viajeros con hijos desea regresar a destinos que visitó de niño. En la misma línea, un estudio de Jet2Holidays reveló que el 82 % de los integrantes de la Generación Z y el 75 % de los millennials británicos volvieron a vacacionar en un lugar asociado a su infancia.
Los motivos son diversos. Más de la mitad de los jóvenes de la Gen Z afirmó que sus recuerdos más valiosos de la niñez están ligados a vacaciones familiares, mientras que un 35 % reconoció viajar a esos destinos para reflexionar sobre el pasado. En el caso de los millennials, además del componente emocional aparece la curiosidad: un 34 % dijo regresar para ver cómo cambiaron los lugares con el paso del tiempo.
El fenómeno también se extiende a los viajes intergeneracionales. Más del 50 % de los millennials con hijos aseguró haber llevado a su familia a un destino que formó parte de su propia infancia, con el objetivo de transmitir tradiciones y recuerdos. Para seis de cada diez, compartir esos rituales vacacionales es una parte importante de la experiencia de viaje.

El turismo nostálgico convive con otras tendencias detectadas por Contiki. Aunque la confianza en la inteligencia artificial para reservar viajes sigue siendo limitada (el 81 % aún no la usaría para organizar un viaje completo), herramientas como ChatGPT son cada vez más utilizadas en la etapa de investigación. Al mismo tiempo, crece el interés por el turismo responsable, el bienestar y las experiencias activas, como el senderismo o los deportes de aventura.
Para este 2026, los destinos y productos turísticos cuentan con un target que cobra cada vez más fuerte. Apelando a la memoria colectiva, la estética retro o las experiencias “de otra época” pueden llegar a ganar protagonismo.




