El pueblo patagónico que alberga uno de los lagos más grandes de Sudamérica
Los Antiguos, en Santa Cruz, gana protagonismo como uno de los destinos emergentes de la Patagonia gracias a su ubicación frente al Lago Buenos Aires y su creciente perfil turístico.

La Patagonia argentina tiene destinos clásicos que concentran gran parte del turismo internacional, pero en los últimos años comenzaron a ganar espacio pequeñas localidades que combinan naturaleza, menor masividad y experiencias más conectadas con el entorno. Uno de esos casos es Los Antiguos, un pueblo santacruceño ubicado sobre la margen sur del Lago Buenos Aires, el segundo lago más grande de Sudamérica después del Titicaca.
Ubicado en el noroeste de Santa Cruz y a unos 893 kilómetros de Río Gallegos, el destino aparece cada vez más dentro de los circuitos patagónicos para viajeros que buscan propuestas alejadas de los centros turísticos tradicionales.
El Lago Buenos Aires —conocido del lado chileno como General Carrera— tiene una superficie de más de 2.200 kilómetros cuadrados y es compartido entre Argentina y Chile. Además de ser uno de los espejos de agua más grandes del continente, se destaca por su profundidad, que alcanza cerca de 590 metros en algunos sectores.
La ubicación estratégica de Los Antiguos también permite combinar turismo de naturaleza con circuitos binacionales hacia Chile Chico y la Carretera Austral chilena, uno de los recorridos escénicos más conocidos de Sudamérica.
En paralelo, la localidad comenzó a posicionarse por otro diferencial: la producción de frutas finas. La zona es reconocida especialmente por sus cerezas, actividad que le dio el título de Capital Nacional de la Cereza y que forma parte de la identidad productiva y turística del lugar.
Naturaleza, rutas escénicas y turismo de experiencias
El crecimiento del turismo en Los Antiguos acompaña además una tendencia cada vez más fuerte dentro de la Patagonia: viajeros que priorizan destinos menos masivos y experiencias vinculadas con naturaleza y actividades al aire libre.
En los alrededores se desarrollan propuestas de pesca deportiva, trekking, mountain bike y avistaje de aves, además de excursiones hacia el Parque Nacional Patagonia y distintos miradores naturales de la región.
La Reserva Urbana Laguna de los Juncos, por ejemplo, se convirtió en uno de los puntos más visitados para observación de fauna, especialmente flamencos, cisnes de cuello negro y otras especies típicas de la Patagonia austral.
Otro de los factores que impulsa el crecimiento del destino es el cambio en las preferencias de los viajeros. Frente a destinos saturados, cada vez más turistas buscan pueblos pequeños, menor densidad turística y contacto directo con el paisaje.
En ese contexto, Los Antiguos empieza a consolidarse como una de las localidades emergentes dentro del mapa turístico patagónico, combinando lago, montaña, producción regional y conexión con algunos de los paisajes más impactantes del sur argentino.




