El futuro del viaje aéreo debe ser wearable
Por qué las aerolíneas deben inspirarse en los cruceros, un sector que experimentó una recuperación postpandemia más rápida y ha demostrado el valor estratégico de la innovación contactless.
Una de las herramientas clave del éxito fenomenal de los cruceros luego de la pandemia es el uso generalizado de los dispositivos wearables (pulseras y otros accesorios conectados), una práctica que el transporte aéreo debe ahora adoptar para optimizar al mismo tiempo la seguridad, el confort y la eficiencia operativa. En los barcos y la vida a bordo, estos dispositivos han reemplazado a la tarjeta plástica tradicional y sirven como llave de cabina, medio de pago, pase de acceso a eventos o áreas específicas y hasta en caso de identificación sanitaria (es un elemento crucial para el rastreo de contactos en caso de brotes). Las pulseras además permiten la geolocalización de sus portadores (es un tema de seguridad mayor cuando se viaja con niños) y pueden contener información médica vital, como alergias.
El think tank TNMT de Lufthansa sugiere que el sector aéreo replique el éxito de esta tecnología para mejorar significativamente la experiencia del pasajero en los aviones. Detectó tres usos que habría que incorporar con prioridad: :
– Pagos sin contacto y movilidad urbana: la pulsera podría funcionar como un medio de pago directo en el aeropuerto y a bordo, lo que ya ocurre con algunos relojes inteligentes. Una vez en destino, podría utilizarse para adquirir billetes de tren o metro al instante, facilitando la transición del avión a la ciudad.
– Gestión de equipaje en tiempo real: los wearables pueden integrarse con tecnologías de geolocalización de equipaje, como los AirTags de Apple. Se generalizaría así la posibilidad de que el pasajero sepa en tiempo real dónde se encuentran sus maletas, un servicio que ya está siendo explorado por aerolíneas como United, Lufthansa y KLM (socias del programa Share Item Location de Apple). El contacto constante con el equipaje mejoraría la confianza y la eficiencia en la gestión de la carga.
– Orientación y flujo de pasajeros: el dispositivo portátil puede convertirse en una herramienta de navegación inteligente en el entorno aeroportuario. A través de notificaciones al viajero, indicaría las direcciones a seguir, los tiempos estimados en cada etapa (facturación, control de seguridad, puertas de embarque) y optimizaría los desplazamientos, especialmente para pasajeros en tránsito. Este servicio, que hoy ofrecen las apps móviles, se adapta perfectamente a los relojes y pulseras inteligentes por su inmediatez y accesibilidad.
La
implementación de un viaje sin billete, sin pasaporte y sin tarjeta
de crédito requiere una aceptación de los pasajeros al compartir
sus datos personales y biométricos. Sin embargo, estudios recientes,
como el de SITA, indican que las mentalidades están evolucionando.




