El rincón escondido de Catamarca que sorprende con paisajes de otro planeta
Entre termas, montañas y rutas de altura, este destino del norte argentino empieza a conquistar a quienes buscan escapadas diferentes.

En el oeste de Catamarca, rodeado de montañas y caminos que parecen infinitos, aparece uno de esos destinos que todavía conservan la sensación de descubrimiento. Lejos del turismo masivo y en plena cordillera, Fiambalá se convirtió en una de las escapadas más buscadas para quienes quieren combinar naturaleza, relax y paisajes impactantes.
El gran atractivo del lugar son las famosas Termas de Fiambalá, un complejo de aguas termales ubicado entre cerros, a unos 1.750 metros de altura. El lugar cuenta con varias piletas naturales de piedra y aguas volcánicas con distintas temperaturas, ideales para relajarse mientras alrededor solo se ven montañas y silencio.
Pero Fiambalá no es solamente termas. La zona funciona como puerta de entrada a algunos de los paisajes más impresionantes del norte argentino. Muy cerca aparecen rutas de altura, dunas gigantes, volcanes y circuitos como la Ruta de los Seismiles, famosa por reunir algunas de las montañas más altas del planeta.
Además, muchos viajeros aprovechan para recorrer bodegas, pequeños pueblos y atractivos históricos de la región. Entre los imperdibles aparecen iglesias antiguas, museos arqueológicos y caminos que atraviesan escenarios completamente distintos entre sí.
Uno de los grandes diferenciales del destino es justamente esa mezcla entre aventura y desconexión. Durante el día se pueden hacer excursiones por paisajes áridos y de altura; por la tarde, terminar dentro de una pileta termal mirando las montañas.
Con cada vez más viajeros buscando lugares menos explotados y más conectados con la naturaleza, Fiambalá empieza a consolidarse como uno de los rincones más sorprendentes de Catamarca para descubrir este año.




